Feria del Libro de Monzón 2016


Todo a punto para una nueva edición de la Feria del Libro de Monzón, una feria a la que le tenemos mucho cariño: en ella comenzamos Pregunta Ediciones con Las pérdidas rojas de Chusa Garcés hace ahora cuatro años.
Desde el domingo 4 de diciembre, y hasta el martes 6, volveremos a estar en la Nave de la Azucarera, ofreciendo nuestras últimas novedades acompañados por algunos autores: el domingo, durante toda la jornada, Sergio Royo firmará El dolor del cristal, su primer libro de relatos, y Roberto Malo y Javier Fajarnés Durán estarán con nosotros los tres días de feria, firmando Los soñadores y Alud, respectivamente, y también presentándolos: el lunes 5 a las 17:30 h. en el escenario de la planta baja.
Además, el martes 6, el escritor Óscar Sipán y el ilustrador Óscar Sanmartín Vargas acudirán a nuestro stand para firmar su última publicación, Guía de hoteles inventados, reeditado por La Pajarita Roja Editores.
¡Os esperamos!

'El dolor del cristal' entre los libros más vendidos de la semana






El dolor del cristal, el primer libro de relatos de Sergio Royo, publicado en Pregunta, ha sido uno de los libros más vendidos esta semana en Aragón en la categoría de ficción, según el listado que publica el suplemento Artes & Letras del Heraldo.
¡Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible!

Reseña de 'La experiencia de la poesía' en Heraldo

El suplemento Artes & Letras del Heraldo de Aragón publica el jueves 1 de diciembre esta reseña de La experiencia de la poesía, el nuevo libro de Ángel Guinda publicado en Pregunta, escrita por el poeta Íñigo Linaje:


Audio de la presentación de 'El dolor del cristal'

En nuestro canal de Ivoox podéis escuchar el audio de la presentación de El dolor de cristal en Zaragoza, con las palabras del autor, Sergio Royo, y de los escritores que le acompañaron, Pepe Serrano y Mario de los Santos.

Entrevista a Javier Fajarnés Durán en Heraldo.es

http://www.heraldo.es/noticias/ocio-cultura/2016/11/29/se-como-vivo-poesia-simplemente-esta-1145303-1361024.html





El escritor y periodista Antón Castro publica en la web del Heraldo de Aragón una entrevista con el joven poeta Javier Fajarnés Durán, que acaba de publicar su primer libro, Alud, en Pregunta. Podéis leerla en este enlace.

Sergio Royo habla de 'El dolor del cristal'

El escritor Sergio Royo habla de El dolor del cristal, su primer libro de relatos, publicado por Pregunta Ediciones, en este vídeo:

Café con Javier Fajarnés Durán en la revista es_Cultura

http://escultura.usj.es/?p=8758




Isabel Esteban publica en es_Cultura, la revista digital de la Universidad San Jorge, una entrevista con el joven poeta Javier Fajarnés Durán, que acaba de publicar su primer libro, Alud, en Pregunta. Podéis leerla en este enlace.

Reseña de 'Todo estalla dicho' en la web Poemas del Alma

http://www.poemas-del-alma.com/blog/especiales/todo-estalla-dicho-elviraEn la web Poemas del Alma, Tes Nehuén publica una estupenda reseña de Todo estalla dicho, el libro de Elvira Lozano que publicamos este verano. Podéis leer la reseña en este enlace y a continuación:

«Todo estalla dicho», de Elvira Lozano —Pregunta Ediciones— 
Publicado por Tes Nehuén
25 de noviembre de 2016 

Herida. Engaño. Uñas. Pelos. Palabras. Se entrelazan, se estrellan, se miran a través de “Todo estalla dicho” de Elvira Lozano (Pregunta Ediciones). La poesía como espacio donde viven y mueren los sentimientos universales, los de los primeros primates, los de las culturas que desconocemos, y los que nos pertenecen, se materializa en este libro y nos redime. Cabe señalar que el puntapié inicial lo da Remedios Zafra con un prólogo sublime, que te predispone muy positivamente para beberte las páginas, como si de una posión mágica se tratase (y algo de eso hay).
Todo estalla dicho. Todo está ya dicho, y a la vez no. Y por ese no, por ese matiz que se abre paso cuando una historia nos sacude es que se vuelve necesaria la literatura. Porque las cosas que nos cambian son nuevas, como lo es cada nueva flor que da una planta, tan idéntica a las demás, y tan única, buscando el foco de la cámara para ser admirada-amada.

Lo escrito, escrito NO está

La escritura nace por esa necesidad que tenemos algunos de hallar una palabra que nos identifique, y a la vez que nos interpele y nos obligue a repensarnos. Esa necesidad es la que gesta con intenso brío “Todo estalla dicho”, que podría leerse como una búsqueda escrita de la identidad. Un camino que parte desde las miradas ajenas, como huecos-ventanas que llevan a lo más hondo-visceral de una misma y que permite una revisión de los espacios significativos de la memoria; espacios que son personas, que son hechos, países, animales, porque todos ellos son protagonistas en la poesía de Elvira.
A lo largo de la lectura Lozano nos acerca sus miedos, que se van dibujando a modo de acertijo en una serie de poemas que, bien leídos, también podrían ayudarnos a descifrar y responder las propias incertidumbres. Y en este punto, aunque parece que ya todo está dicho y que no existen nuevas luces para la literatura, me detengo: porque en sus palabras hay una nueva identidad que desdice la sentencia de Pilato.
Como libro de poesía “Todo estalla dicho” ofrece una versatilidad sumamente interesante, donde colores, aromas y sonidos se van acoplando a las palabras y otorgan a la composición una dulzura y una precisión lúcida. No obstante, no es la única lectura que puede hacerse, también encontraremos en él una serie de sentencias casi aforísticas que se reúnen bajo el subtítulo de “Runruneos”. Frases que se deslizan en las páginas como afirmaciones dichas al pasar, como certezas no enjauladas bajo el tino de la razón, más bien llenas de fluidez y de verdad, pero de esa verdad profunda de las cosas.

La memoria perdida-encontrada

Elvira Lozano como un mantra repite la palabra memoria, con esa desesperada búsqueda de los colores y las formas de otro tiempo. Dice memoria y aparecen imágenes de todas las épocas posibles. Y lo hace con el inaudito deseo de traerse algo del fondo del armario para endulzar el presente y darle un toque de ilusión. La memoria la acerca a un pueblo donde las calles tienen nombres extraños porque lo que de verdad se ha quedado grabado en sus cajones son los colores, el aroma de las flores, la permanencia de una vida que se queda inmóvil mientras ella pasa.
Y es justamente allí, en esa inmovilidad, en que la memoria se afirma a la poesía y aparece como un ancla necesaria y recuperada para siempre del olvido. Porque en esa posibilidad que ofrecen las palabras que no se gastan nunca también hay hueco para sus poemas, que se aferran a los matices como si allí, en esa minúscula autenticidad residiera la razón no ya de su poesía sino de toda la literatura, y de la vida en el mundo. En esa sensación de estar viviendo una existencia que nadie más pisa reside el sentido-pulso de la vida. Y aunque todos vivamos situaciones que ya han atravesado miles de personas antes, esa línea que pone nuestro nombre, esa sensación de que es bajo nuestra piel donde ocurren las cosas, es lo que nos impulsa a vivir.

Un gato de siete vidas

La lectura es subjetividad principalmente; es un lanzarnos a los libros con el deseo desaforado de encontrarnos, de existir en ese espacio blanco lleno de hormigas, como le gustaba decir a mi amada Ana María Matute. Por eso, aunque me regañen, me resisto a escribir reseñas técnicas, porque este tipo de textos deberían ser artículos que tentaran a otros a leer los libros de los que hablan y eso sólo puede hacerse tocando lo verdadero: el universo de las emociones.
Siguiendo con esa idea, el disfrute mayor de esta lectura fue descubrir a Lápiz, una preciosa bolita de pelos que se pasea por las páginas como si fuese el dueño-sueño del libro (y tal vez lo sea).
Es como si de él partieran todas las palabras, como si en él sanaran todas las heridas (quienes vivimos con animales y les amamos sabemos qué se siente eso); esa herida que parece una nadería cuando nuestros ojos descubren el brillo de una vida que no salió de nosotros pero que nos mira con esa fascinación que jamás hemos descubierto en las personas. Esos seres con garras afiladas que las esconden para no herirnos y que nos ofrecen con este simple gesto la mayor seguridad de amor, la confianza. Ese espacio animalero en el poemario me ha llegado a lo más hondo.

El silencio en las palabras 

Por último, la lengua materna y sus silencios en contraposición a la herencia del patriarcado. Ese silencio que camina con nosotras y que nos obliga a la resignificación de todo lo que pensamos, de todo lo que hacemos, para decirlo, cada vez más alto, por esa necesidad de ser NOSOTRAS en este mundo que nos quiere ver vulnerables, derribadas, empobrecidas. Y el grito de Lozano en ese sentido me parece el de una hiena llena de rabia, que golpea los muros para derribar los prejuicios que se ciñen en torno a las elecciones, en torno a las existencias, para derribar las sentencias que quieren decirnos cómo debemos ser felices y cuándo.
En esos versos paternos, silencios maternales de infancia, avanza su poesía y se afirma-crea-enrolla en nuestra mirada lectora para recordarnos que somos responsables de lo que decimos, pero también de aquéllo que callamos.
Ese silencio aprendido nada más mirar el mundo y que debemos combatir con furia, para que no se nos enquiste la violencia que no expresamos, para decirnos a nosotras y a los otros que podemos habitar los contornos de las ciudades, que podemos pasearnos por donde queramos, porque necesitamos vivir esa vida que pone nuestro nombre de la forma en la que nosotros creamos y llamemos felicidad.
Y gritamos para que un día la lengua materna sea realmente la voz de una madre que quiso-amo-gritó y se hizo notar en un mundo de hombres.
Hay en la escritura de Lozano la insistencia del uso de ciertos recursos fónicos, como la aliteración y la repetición que otorga a sus poemas esa espontaneidad y esa frescura que nos obliga a reconocerla como una autora de nuestro tiempo. No obstante, también parece haber un intento de acercarse a la poesía de Olga Orozco y de tantas otras poetas que nos han precedido, lo que nos habla de una poeta versátil capaz de rozar los contornos de la poesía para quedarse en un espacio que sobrevive a los límites temporales.
Voy terminando. Este libro parece construirse al filo de las emociones más extremas: amor, rabia, decepción, pero sin olvidar la rigurosidad necesaria para conseguir que las palabras cobren vida por sí mismas: algo que sólo puede conseguirse si se tiene una profunda pasión por el lenguaje. Por todo eso creo que es una lectura necesaria-jugosa.
¡Lean “Todo estalla dicho”, emborráchense de poesía, porque es lo único que de verdad podría salvarnos!

Todo estalla dicho
Elvira Lozano
Pregunta Ediciones
978-84-945195-4-3
148 páginas
12,50 €

Presentación de 'Alud' en Zaragoza

Presentación en Logroño de 'Diez años de sol y edad'

Presentación de 'El dolor del cristal' en Zaragoza

Reseña de 'La experiencia de la poesía' en El Periódico de Aragón

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/escenarios/angel-guinda-muestra-vision-poetica_1161758.html
En el Periódico de Aragón del jueves 24 de noviembre, Miguel Ángel Ordovás comenta La experiencia de la poesía (Pregunta), el nuevo libro de Ángel Guinda que reúne su poética y sus manifiestos. Podéis leer la reseña en línea en este enlace y a continuación:


Los versos de Ángel Guinda suelen impactar en el lector con toda la fuerza de un misil poético. En un poeta como él, para quien vivir es escribir y escribir es vivir, la intensidad de su verbo es algo inevitable. Pero esa fuerza no se limita solamente al acto creativo: cuando reflexiona acerca de la propia naturaleza de su creación --escribiendo, por supuesto--, Ángel Guinda hace también brotar chispas de la yesca de sus palabras.
Para comprobarlo, simplemente hay que acudir al breve volumen que bajo el título La experiencia de la poesía ha publicado muy recientemente Pregunta Ediciones. En él se recogen una poética y seis manifiestos que ha escrito --aunque no siempre publicado-- a lo largo del tiempo. Es decir, son textos en los que el poeta habla de su obra, pero también de cómo él cree que ha de ser en general la poesía e incluso los poetas.
Ya en la poética que abre el libro --con el revelador título de Arquitextura--, deja claras Ángel Guinda cuáles son las bases que cimentan su poesía: la fe en la potencia de la palabra; el enfrentamiento que debe siempre mantener el poeta con la realidad; o el destructor poder creativo de la poesía. También aparece en estos textos la figura del poeta como ser arrebatado: «Ser poeta no es una profesión. Ser poeta es una posesión», dice en uno de los manifiestos.
O la necesidad de una poesía útil, pero con una utilidad siempre bien concreta: «Que sirva al ser humano: moralmente, para vivir; culturalmente, para ensanchar y afianzar su saber; y estéticamente, para gozar».
Los manifiestos, que aparecen en orden cronológicamente inverso, abarcan desde 1978 hasta 2016, y su lectura resulta en cierto modo estremecedora, ya que muestran cómo las reivindicaciones por una poesía digna y de calidad pueden repetirse en el tiempo sin que nadie pueda afirmar con seguridad que ya se hayan satisfecho.

Miguel Ángel Ordovás

Entrevista a Ángel Guinda en 'Canal Saturno' de Aragón TV

http://alacarta.aragontelevision.es/programas/canal-saturno/cap-10-22112016-2320 
Entrevista a Ángel Guinda en el programa Canal Saturno de Aragón Televisión dirigido por el músico y poeta Gabriel Sopeña, con motivo de su nuevo libro La experiencia de la poesía (Pregunta).
El programa n.º 10 se puede ver a la carta en este enlace.


Vídeo resumen de 'AntiaéreA II'

Vídeo resumen de la segunda edición AntiaéreA, el encuentro poético celebrado los días 18 y 19 de noviembre en Zaragoza. Fragmentos de los recitales de las poetas invitadas: Cristina Járboles, Javier Corcobado, Carmen Ruiz Fleta, Isabel Bono, Eva Antón Bravo, Laia López Manrique, David Mayor y Zhivka Baltadzhieva, en la librería La Pantera Rossa, y actuación de Ajo y Judit Farrés en La Vía Láctea

Booktrailer de 'Alud'

Booktrailer de Alud, el primer libro de Javier Fajarnés Durán, con un poema en la voz de autor: